
Libros que todo abogado penalista debería leer
3 de junio de 2023
Sobre la digitalización de la abogacía: ¿hacia una abogacía nómada/trashumante?
2 de agosto de 2023
¿Cuánto cuesta un abogado penalista?
¿Cuáles son los honorarios de un abogado penalista?
Si uno realiza una sencilla búsqueda en google ads advertirá que una de las palabras clave más buscada es "honorarios abogado penalista". ¿Por qué? Porque usualmente un consumidor querrá saber el coste aproximado del servicio que desea contratar antes siquiera de comenzar con la selección de quien deberá prestarlo. Por tanto, nuevamente debemos preguntarnos:¿Cuánto cobra por caso un abogado penalista?
Por curioso que parezca, es imposible determinar exactamente cuánto cobrará un abogado penalista por un caso. A diferencia de lo que ocurre en los despachos anglosajones, en España no suele ser habitual que el abogado penalista facture por horas. La excepción a esta regla la conforman los grandes despachos -sirva de ejemplo Cuatrecasas, Garrigues, Uría, etc.-, en los cuales se facturará atendiendo al número de horas que cada profesional dedica al asunto. Huelga decir que el precio de la hora variará en función del profesional que la facture, pues no tendrá el mismo valor la hora de un socio -que podemos situar en 400-500€-, la de un asociado senior -200-300€- o la de un junior -150-200€-. No obstante, parece que poco a poco los despachos van abandonando este sistema de facturación para, servidos de una herramienta informática, ofrecer un precio cerrado a sus clientes. Fuera de esta excepción, el abogado penalista ofrecerá un precio cerrado que calculará atendiendo a diferentes factores.¿Qué factores tiene en cuenta el abogado penalista para calcular sus honorarios?
Un factor a tener en cuenta es, por ejemplo, el tipo de procedimiento. No se facturará lo mismo por un juicio rápido que por un procedimiento abreviado. Por su propia naturaleza, el juicio rápido requerirá una menor intervención del abogado respecto un procedimiento abreviado. Por ello, un juicio rápido será más barato que un procedimiento abreviado. Precisamente por el nivel de intervención del abogado y su complejidad, un proceso que siga los cauces del Procedimiento del Tribunal del Jurado será un procedimiento costoso, pues se trata de un procedimiento poco habitual con una regulación autónoma que requiere un alto grado de especialización. Por tanto, quien participe en un procedimiento del Tribunal del Jurado será un letrado que previamente se ha especializado en ese tipo de procedimiento. Y como todo en la vida, esa especialización ha tenido un coste económico que el letrado debe recuperar. Otro factor es el delito o los delitos que se imputen. Después de muchos años de ejercicio uno ya sabe, en función del delito que se imputa al cliente, cuál será el desarrollo del procedimiento, es decir, si éste será más o menos complejo, si este tendrá solamente un tomo o por el contrario será una causa de diez tomos -cada tomo suele tener unas 500-600 páginas-, etc. Por ejemplo, en una causa seguida por tráfico de drogas, lo normal será que la causa tenga más de tres tomos, pues habrán escuchas telefónicas, seguimientos, etc. Por tanto, una causa por tráfico de drogas no podrá costar lo mismo que una causa seguida por un delito de falsedad documental en la que quizá, a lo sumo, las actuaciones tendrán un total de 150-200 páginas. Por otra parte, no es lo mismo defender a una persona a la que solamente se le imputa un delito que a alguien a la que se le imputan varios delitos. Siguiendo el ejemplo del delito de tráfico de drogas, lo normal es que este delito venga acompañado de un delito de organización/grupo criminal - y si la sustancia es marihuana, también de un delito de defraudación de fluido eléctrico-. Es de lógica que no se puede facturar lo mismo por defender a quien solamente es acusado de un delito que a quien es acusado de varios. En mi caso, como inicialmente no sabemos si del devenir de la causa podrán producirse nuevas imputaciones para el cliente, suelo fijar en la hoja de encargo un plus por cada nuevo delito que se impute al cliente. Otro factor a tener en cuenta es la penalidad del delito. En mi caso, también calculo honorarios atendiendo a la pena en abstracto que se prevé para el delito imputado. Sin perjuicio de que la defensa sea más o menos compleja, la responsabilidad de defender a alguien a quien se le piden diez años de prisión no es la misma que la de defender a alguien a quien se le pide un año y medio o una pena de multa, por ejemplo. ¿Por qué? Porque en juego está el bien más preciado de una persona: su libertad. El nivel de responsabilidad que uno siente cuando sabe que su cliente, si es condenado, entrará en prisión, no es el mismo que uno siente cuando sabe que aunque su cliente resulte condenado a prisión, por ser esta pena inferior a dos años, hay elevadísimas posibilidades de que la pena sea suspendida y, por tanto, no entre en prisión.La especialización como elemento diferenciador
No obstante todo lo expuesto hasta ahora, para mí el factor más importante a la hora de calcular los honorarios es la especialización. Si yo tengo un problema en la piel, ¿acudiré al dermatólogo o al médico de familia? Ambos podrán seguramente atenderme, ¿pero lo harán con la misma eficiencia? Seguramente no. Uno es especialista y se ha dedicado exclusivamente a formarse sobre esa disciplina en concreto. Su ejercicio profesional se circunscribe, en exclusiva, al ejercicio de esa disciplina. El otro, no. El otro es generalista y ahora atiende un problema en la piel que acto seguido atiende unas anginas. Exactamente lo mismo ocurre en la abogacía. No puede cobrar lo mismo quien se dedica exclusivamente al derecho penal que quien se dedica al derecho penal, civil, laboral, mercantil, etc. Está claro que la calidad técnica no será en absoluto la misma. Sin ir más lejos, yo podría perfectamente dirigir un procedimiento por despido. ¿Lo haría igual que un compañero laboralista? En absoluto. Por ello, asumo como absolutamente lógico que yo no pueda facturar por ese procedimiento lo mismo que el compañero laboralista. Y el cliente también debería saberlo. Si un cliente acude a un abogado especialista en una materia debe saber que sus honorarios serán superiores a los honorarios de quien no lo es. Ahora bien, también debe saber que la calidad del servicio que va a recibir no es en absoluto la misma. A lo anterior también debe añadirse, dentro incluso de quienes solamente se dedican al Derecho Penal, la posterior formación adquirida por el letrado. No es lo mismo quien solamente se dedica al ejercicio que quien continuamente se está formando a través de masters, postgrados, doctorados, imparte clases en la universidad, conferencias, etc. Por tanto, y a modo de conclusión, como ha podido observar el lector son varios los factores a tener en cuenta a la hora de cuantificar los honorarios de un abogado penalista. Ahora bien, como refería anteriormente, cuando hablamos de Derecho Penal hablamos en la gran mayoría de ocasiones del derecho a la libertad, pues existe la expectativa de perder la misma por tiempo determinado. Así, la pregunta que debe formularse el cliente es: ¿Cuánto estoy dispuesto a pagar por no perder mi libertad? La respuesta solamente la tiene el cliente. Sin embargo, como moraleja, diré lo siguiente: no son pocos los clientes que ante mis honorarios han buscado opciones más baratas para luego, una vez han resultado condenado, volver a mí para que les haga el recurso de apelación. Lo barato, sale caro.
¿NECESITAS UN ABOGADO PENALISTA?
Contacta ahora con nosotros
VMC | Abogado penalista
- Carrer de Villarroel, 42, 08011 Barcelona Carrer de Vinyals, 43, 08221 Terrassa, Barcelona


